
En clases de lenguaje nos dieron como tarea inventar nuestra propia historia de ciencia ficción. mi historia trata sobre dos amigas que van a la playa y por alguna extraña razón una desaparece.
RESCATE EN LA VÍA LÁCTEA.Pía y Javiera arrendaron una cabaña en un pueblo al norte de Chile, Estaban demasiado felices ya que era la primera vez que se iban solas de vacaciones. Al llegar a la cabaña desarmaron los bolsos, comieron un poco y bajaron a la playa. Al llegar a la playa se encontraron con muchas formas extrañas en la arena, pero ellas pensaban que era producto de las olas, así que no le tomaron mucha importancia. Se hizo tarde y decidieron subir a la cabaña para abrigarse un poco. Al volver a la playa Pía a lo lejos ve una luz potente que venía hacia ella, Javiera asustada empezó a correr, pero cuando se dio vuelta ya era demasiado tarde, Pía ya no estaba.
Javiera asustada pidió subió corriendo a su cabaña pidiendo a gritos ayuda, en ese entonces aparece su vecino Alejandro, que se acerco preocupado para ver lo que le sucedía. Javiera llorando le contó todo lo ocurrido y le pidió ayuda desesperadamente, Alejandro la abrazó y le pidió que la acompañara un momento, javiera sin entender para que decidió acompañarlo. Se metieron entre medio de unos matorrales, Alejandro caminaba como si nada mientras javiera asustada le pregunta ¿A dónde me llevas? Alejandro le dice: “aquí es, ven, vamos, con esto vamos a encontrar a tu amiga” Javiera no entendía de lo que Alejandro hablaba y con cara extraña le pregunto “¿qué es eso?” – “una nave espacial, a tu amiga se la llevaron los extraterrestres y tenemos que ir al espacio a buscarla” dijo Alejandro. Javiera subió a la nave, Alejandro prendió los motores y partieron en busca de Pía.
Ellos llevaban horas viajando en la vía láctea y no encontraban rastros de los extraterrestres ni de Pía. Javiera a lo lejos ve un conjunto de luces grandes flotando en el espacio, le dice a Alejandro “¡¡¡Mira!!! Hay luces, Alejandro, acércate para ver lo que es” Alejandro se acerco rápida y cuidadosamente, hasta poder visualizar bien de que se trataba todo el conjunto de luces, cuando ya estaban casi a metros, se dieron cuenta de que era un castillo que flotaba en la mitad de la vía láctea. Ellos veían como los extraterrestres entraban y salían a través de naves. Javiera entonces pensaba como podían llegar a entrar al castillo para recuperar a Pía sin que los extraterrestres los pillaran, se disfrazaron y entraron al castillo buscando a Pía. Al llegar ala punta de la torre Javiera escucha gritos de su amiga, se acercaron cuidadosamente a una pieza con la puerta semi abierta y vieron a Pía con un espécimen verde grande y gelatinoso. Javiera no aguanto y entro al cuarto en donde estaba su amiga, la agarró del brazo y se la llevo corriendo buscando una salida. Al llegar a la salida empiezan a sonar las alarmas y todos los extraterrestres los empezaron a perseguir, ellos suben a la nave rápidamente y empiezan el camino de regreso a la tierra. Cuando venían de regreso empezaron a sentir como si una guerra de meteoros estuviera cayendo sobre ellos, al mirar hacia a tras se dan cuenta que son los extraterrestres, que los venían siguiendo y disparando. Ellos empezaron a ir muy rápido en el espacio tratando de encontrar el sistema solar, para poder regresar al planeta, al pasar Júpiter se dan cuenta que perdieron a los extraterrestres y que habían encontrado la Tierra. Ellos felices regresan a la playa y Pía y Javiera nunca olvidaran lo que les tocó vivir.
Javiera asustada pidió subió corriendo a su cabaña pidiendo a gritos ayuda, en ese entonces aparece su vecino Alejandro, que se acerco preocupado para ver lo que le sucedía. Javiera llorando le contó todo lo ocurrido y le pidió ayuda desesperadamente, Alejandro la abrazó y le pidió que la acompañara un momento, javiera sin entender para que decidió acompañarlo. Se metieron entre medio de unos matorrales, Alejandro caminaba como si nada mientras javiera asustada le pregunta ¿A dónde me llevas? Alejandro le dice: “aquí es, ven, vamos, con esto vamos a encontrar a tu amiga” Javiera no entendía de lo que Alejandro hablaba y con cara extraña le pregunto “¿qué es eso?” – “una nave espacial, a tu amiga se la llevaron los extraterrestres y tenemos que ir al espacio a buscarla” dijo Alejandro. Javiera subió a la nave, Alejandro prendió los motores y partieron en busca de Pía.
Ellos llevaban horas viajando en la vía láctea y no encontraban rastros de los extraterrestres ni de Pía. Javiera a lo lejos ve un conjunto de luces grandes flotando en el espacio, le dice a Alejandro “¡¡¡Mira!!! Hay luces, Alejandro, acércate para ver lo que es” Alejandro se acerco rápida y cuidadosamente, hasta poder visualizar bien de que se trataba todo el conjunto de luces, cuando ya estaban casi a metros, se dieron cuenta de que era un castillo que flotaba en la mitad de la vía láctea. Ellos veían como los extraterrestres entraban y salían a través de naves. Javiera entonces pensaba como podían llegar a entrar al castillo para recuperar a Pía sin que los extraterrestres los pillaran, se disfrazaron y entraron al castillo buscando a Pía. Al llegar ala punta de la torre Javiera escucha gritos de su amiga, se acercaron cuidadosamente a una pieza con la puerta semi abierta y vieron a Pía con un espécimen verde grande y gelatinoso. Javiera no aguanto y entro al cuarto en donde estaba su amiga, la agarró del brazo y se la llevo corriendo buscando una salida. Al llegar a la salida empiezan a sonar las alarmas y todos los extraterrestres los empezaron a perseguir, ellos suben a la nave rápidamente y empiezan el camino de regreso a la tierra. Cuando venían de regreso empezaron a sentir como si una guerra de meteoros estuviera cayendo sobre ellos, al mirar hacia a tras se dan cuenta que son los extraterrestres, que los venían siguiendo y disparando. Ellos empezaron a ir muy rápido en el espacio tratando de encontrar el sistema solar, para poder regresar al planeta, al pasar Júpiter se dan cuenta que perdieron a los extraterrestres y que habían encontrado la Tierra. Ellos felices regresan a la playa y Pía y Javiera nunca olvidaran lo que les tocó vivir.
Fin.